domingo, 1 de marzo de 2015

La mascota itinerante


No me preguntéis el motivo porque no sabría daros una respuesta, pero... qué manía les tengo a las mascotas itinerantes desde que se pusieron de moda.
Sí, a ese peluche "jartito de rodar", que al niño "homenajeado" le toca llevarse a casa el fin de semana elegido, para que cuente su experiencia con él. Eso sí, como tarea extraescolar.
Tarea extraescolar? deberes? para los padres ,no?, porque en este caso hablo de niños que no sólo no saben ni leer ni escribir, sino que a penas saben hablar y expresar sus pareceres.
Tareas extraescolares , eran las de nuestra época. Una redacción como Dios manda, en la que nosotros contábamos lo que habíamos hecho un día determinado. Y lo contábamos nosotros mismos , con nuestras faltas de ortografías y con nuestra mala expresión , ambas propias de le edad. Pero lo contábamos de primera mano, contábamos nuestra realidad con más o menos imaginación , dependiendo de la personalidad del niño, y ... si queríamos ilustrarlo , le hacíamos un dibujito con los cariocas, sin necesidad de que nuestros padres tuvieran que buscar una maquinita para imprimir una foto carente de espontaneidad.
Pero sigo  con la mascotita de turno.
Puede ocurrir que cuando la mascota llegue a casa, al niño,  como por ejemplo mi sobrino ,que parece que lleva los dos añitos que tienen escuchándome ,  no quiera ni verla,  porque al chiquillo no le guste el muñeco en sí.
Y claro... con la mascota hay que hacer algo, porque lo tienen que llevar contado el Lunes.
Y como todo cae encima  , pues la mascota termina conmigo en Sanlúcar de Barrameda, para que yo acabe contando ésto esta noche.
Popete, que así se llama . Popete ha rodado por esa arena lo que no os podéis imaginar. Porque todo el afán del niño era apartarla de su lado y no echarle cuenta .Y después de tanto insistirle al chiquillo, el crio a lo que accedió fue a echarle un poquito de arena por encima.
Pues bien, esa ha sido la experiencia de mi niño con la mascota, a él no le ha gustado.Como imagino que a muchos más niños, que les importarán tres pitos la mascota. Porque insisto , son muy chicos!. Pero claro, quién se señala? porque esa es otra.
El caso, que ahora qué?
Pues que sus padres tienen que hacer unos deberes que no les corresponden, porque repito, los deberes deben de ser para los niños.
Y encima, cómo los hacen? porque como no redacta el niño sino los padres... qué hacen? cuentan algo que no sea agradable de escuchar a los demás chiquillos , o cuentan una historia más o menos bonita para que quede escrita en ese cuadernito también itinerante?

Y mi pregunta es , esa es la educación que queremos para nuestros pequeños?
Historias contadas y hechas por nosotros?  con una foto "de niño ríete" que parezca que te encanta y te diviertes con Popete? dónde yo creo que a ti te hubiera gustado llevar a Popete?
Pues yo desde luego NO quiero eso .No me parece bien que un niño tenga que escuchar como cuentan a sus compañeros de clase lo que sus padres piensan por él o creen que deben de pensar si fuera él, porque él aún  no tiene la capacidad de expresarse. Y lo peor, que se lo crean, y terminen por no saber si de verdad les gusta la mascota y se lo pasan bien con ella, o no.
Así que, mejor esperar a que ellos puedan hacerlo, y que sean ellos quienes cuenten de su puño y letra sus propias experiencias.

No se puede imponer a los niños, a costa y bajo la perspectiva de quienes les rodeamos.
Y si no... pensad que distinta hubiera sido la historia, si tal vez dentro de unos años , cuando ese niño ya sepa escribir, fuera él quien cuente, que el día de Andalucía lo pasó en la playa, tirando piedras al agua y rehuyendo de las olas para que no le mojaran los píes. Y que vio  gaviotas , que le llamaron más la atención que la mascota que le recordaba un día lectivo.Y probablemente , añadiría cualquier anécdota llena de frescura y propia de su edad, con la que comenzaría a expresarse mostrando su verdadera personalidad.

Tal vez yo esté equivocada, o tal vez sea muy fácil torear desde la barrera .Pero así lo veo  , así lo expreso y así muestro mi disconformidad a este tipo de "tareas" que ahora se llevan.

Un besito para Popete, que el pobre no tiene culpa de nada. Y que al final... su historia se queda contada en el "con cualquier cosa estoy mona!"


1 comentario:

  1. Esto parece ser uno más de los muchos esnobismo de gente aburrida. Ahora al recreo se le llama "segmento de ocio" y las vacaciones de Navidad "fiestas del solsticio de invierno".... Y así una ensarta de mamarrachadas. Yo de las última que vi fue que había programado una Olimpiada de Atletismo, agárrate: "no competitiva" ¿Cabe más? Enhorbuena por tu artículo. Playas, chinas al agua, ver como vuelan las gaviotas... eso hará a nuestros niños gente con mucha ilusión.

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