martes, 4 de septiembre de 2012

No ha sido para tanto

No hay que preocuparse, amargarse o disgustarse hasta las que las cosas no pasen ,y eso si pasan.
No os podéis imaginar la preocupación y la logística que llevo  empleada desde llegué de las vacaciones.

Me dediqué a la comprobación de cada uno de los elementos existentes en mi despacho,  para que no me fallara ninguno. Dejé mi mesa como la de aquel anuncio tan antiguo del Pronto, con la finalidad de poder trabajar desahogadamente. Me hice un gran Mercadona , por si en una semana  no encontraba el momento de comprar  al menos lo básico. Me pasé todo el fin de semana cumpliendo con los míos, ante la posibilidad de ni verlos ni hablarles durante una quincena. No pensé en qué ponerme porque suponía que iba a estar encerrada a cal y canto sin parar de despachar. Incluso hice ejercicios de conciencia para evitar que me entrara el pánico en el caso de verme desbordada por el trabajo.
Pero sorpresas te da la vida, y precisamente hoy que era el día más temido por todos los de mi gremio hemos sido agraciados o víctimas (porque aún no lo se) de una especie de "caída del sistema".
Nunca imaginé que yo iba a terminar hoy con una sonrisa y una mesa tan despejada!.
Así que con un comienzo como éste y pensando que "con cualquier cosa estoy mona !", Septiembre ya no podrá conmigo.
Y aunque sé lo que me espera porque ésto es "pan para hoy y hambre para mañana", intentaré no volver a adelantarme nunca más a los acontecimientos, sobre todo de una manera tan tremenda.

Besitos y buena semana.

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